El pueblo de los genios

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Bien es sabido que la educación rural aún existe en muchos puntos de la geografía española. Ni mejor ni peor que la que se encuentra en las grandes ciudades, pero sí es cierto que es más limitada y a veces tiende a la reagrupación de niños de diferentes edades por falta de alumnos. Imaginemos un lugar en el norte de Burgos; la comarca de las Merindades, una zona formada por 360 pequeños núcleos de población y un total de 2.000 alumnos que acuden a diferentes centros. Una comarca periférica que ocasiones encuentra problemas para encontrar profesorado debido también a la climatología adversa. En este escenario complicado vio Bárbara de Aymerich el lugar idóneo para crear una escuela de ciencia de la que pudieran salir futuros grandes genios.

Fotografía: www.espiciencia.com. Twitter de Bárbara, @deaymerichb

Un reto difícil que ya da sus frutos con varios premios obtenidos por los pequeños, así como espacios en prensa, televisión y radio. Algo que era impensable cuando en 2010 Bárbara se mudó de Burgos al pueblo de su marido, Espinosa de los Monteros. Vio entonces la necesidad de generar vocaciones científicas y, sobre todo, dar la oportunidad a los niños de la zona de descubrir la ciencia. Así surgió Espiciencia. Comenzó con seis niños y ahora con 47 ha tenido que cerrar la admisión de más alumnos por falta de espacio; la cocina de un antiguo colegio no da para más.

Fotografía: www.espiciencia.com

Imaginación al poder
Sin ninguna ayuda más que la reducida cuota de 25 euros que cobra a los padres por asistir a la escuela, Bárbara compra materiales y paga a Joserra Oyanguren y Nerea Martínez, los profesores que junto a ella viven con pasión este pequeño gran proyecto. Sobreviven gracias a las becas y concursos en los que arrasan los genios de las Merindades. Su creatividad, imaginación y ganas de aprender les han llevado a diseñar robots, zapatos con una batería para cargar el smartphone y otros inventos con los que han sido galardonados por el CSIC o la Red Scientix de Educación Científica Europea 2017, entre otros. Los inventos increíbles que traspasan las fronteras españolas y se desarrollarán en América del Sur.

Fotografía: www.espiciencia.com

Cuna de futuros científicos
En Espiciencia estudiar es divertido. Se realizan talleres y charlas para toda la familia, ya que uno de sus principales objetivos es paliar las diferencias de oportunidades de acercamiento a la ciencia entre los escolares de zonas rurales y urbanas. Bárbara es una mujer valiente que quiso crear una escuela que fuese capaz de dinamizar Espinosa de los Monteros, el pueblo donde otros no veían nada de eso. Una comarca con una economía basada en la agricultura y la ganadería, en la que hablar de ciencia sonaba a chiste. Ahora son los niños los grandes abanderados que viven con pasión lo que aprenden y que, gracias a Bárbara, han contado con una oportunidad. ¿Quién sabe si de Espiciencia saldrá un futuro Einsten?